Isaac Lahey nunca conoció lo que era el amor, solo el eco de los gritos de su padre y el frío del refrigerador donde era castigado por existir. Su vida era un infierno sin final, una sucesión de golpes, miedo y silencio. Pero todo cambia cuando el destino -o quizá la misericordia del universo- lo lleva a la casa de Melissa McCall, una mujer con un corazón tan cálido que logra derretir el hielo que llevaba años cubriéndolo.
Para Scott McCall, sin embargo, la llegada de Isaac despierta emociones dormidas. Desde que eran niños, lo observaba de lejos con una mezcla de fascinación y miedo; lo amaba en secreto, sin saber si alguna vez sería correspondido. Ahora, viviendo bajo el mismo techo, el silencio entre ellos se convierte en miradas prolongadas, en gestos torpes, en una conexión que crece sin palabras.
Entre las heridas del pasado y la ternura del presente, Scott empieza a descubrir que el amor no siempre nace en la luz, sino en la oscuridad que alguien más logra iluminar. Isaac, por primera vez, encuentra en Scott un refugio más fuerte que cualquier golpe, más cálido que cualquier abrigo. Y mientras ambos aprenden a sanar, algo más profundo florece: un vínculo que los une, los reconstruye y los enseña que el amor también puede ser una forma de redención.
Los personajes le pertenecen a Jeff Davis