Jeon Jungkook, un orgulloso Omega con el aroma de miel y vainilla, se encuentra atrapado por la fuerza innegable del destino al cruzarse con Park Jimin, un Alfa dominante cuya esencia de sándalo y canela clama propiedad. A pesar del fuerte lazo, Jungkook, aferrado a su independencia y asustado por la intensidad del Alfa, rechaza cruelmente a Jimin una y otra vez, levantando un muro de palabras frías e indiferencia.
Durante un año, Jimin persiste con paciencia y amor incondicional, hasta que el constante desprecio agota su espíritu. El Alfa, roto por el dolor, finalmente se rinde, retirándose y construyendo una coraza emocional de indiferencia.
Cuando Jungkook por fin se da cuenta de la inmensidad de su error y del vacío que ha dejado la ausencia de su destinado, es demasiado tarde. El Jimin dulce y persistente ha desaparecido, reemplazado por un hombre frío y respetuoso que ya no lo mira con amor.
Ahora, Jungkook deberá enfrentar la difícil verdad: el destino puede unir, pero el daño puede romper. Recuperar el corazón y el lobo de su Alfa, que tanto lastimó con su rechazo, se convierte en una penitencia casi imposible.
¿Podrá el arrepentimiento reconstruir un lazo que él mismo se encargó de destruir?
El cirujano congénito, Cong Rong, atravesó un portal hacia un continente extraño y salvaje, convirtiéndose en un... esclavo. Además, se encontró inesperadamente vinculado a un sistema de pago de deudas, con una deuda inicial tan alta que asustaba. Si no cumplía con las tareas, tendría que someterse a terapia eléctrica.
Este continente extraño era vasto y escaso en habitantes, con jabalíes más grandes que los elefantes africanos y gallos salvajes que eran tan peligrosos que podían matar a una persona. No había baños, ni campos de cultivo, las ropas eran de pieles de animales, y las casas eran cavernas. Los habitantes eran primitivos, rudos, no les gustaba bañarse, y todos estaban interesados en su trasero.
Cong Rong: ...¡No se acerquen!