Nicole Morgan tiene todo lo que siempre soñó: un matrimonio apasionado con Ethan Richardson, una carrera exitosa como community manager, y una vida tranquila en Londres lejos del bullicio empresarial. Pero hay un vacío que no puede llenar: la imposibilidad de tener hijos.
Cuando Ethan la lleva a Alaska para pasar las fiestas de diciembre con su familia -a quienes Nicole nunca ha conocido- espera encontrar consuelo y nuevos comienzos. La imponente mansión Richardson y el imperio de materiales de construcción que manejan los tres hermanos la reciben con lujo y secretos bien guardados.
Diego, el mayor, es todo responsabilidad y honor. Logan, el mediano, es una mezcla peligrosa de inteligencia y cinismo, un mujeriego declarado que ve el mundo como un tablero de ajedrez. Y Ethan, su esposo, el menor impulsivo que huyó de todo esto hace cinco años.
Cuando la matriarca Richardson convence a la pareja de quedarse más tiempo para "sanar viejas heridas", Nicole es contratada en la empresa familiar. Ahí, entre juntas corporativas y cenas familiares, comienza a descubrir la verdad: el hombre con quien se casó no es quien ella creía. Las infidelidades de Ethan destrozan su mundo justo cuando Logan -inicialmente despectivo- comienza a verla como algo más que "la esposa del hermano menor".
Atrapada entre la lealtad a un matrimonio roto, la culpa de sus propios sentimientos, y los juegos de poder de una familia que protege sus secretos a cualquier costo, Nicole deberá decidir: ¿puede el amor nacer de las cenizas de la traición? ¿O algunos Richardson están destinados a destruir todo lo que tocan?
Una historia de pasión, lealtad familiar y segundas oportunidades en medio de la implacable nieve de Alaska.