Lo que sigue no es literatura, o al menos no pretendía serlo en su origen.
Empezó como un diario de supervivencia, un vómito de palabras en el que intenté, con poco éxito y mucha desesperación, reconocer mis propias manos frente al espejo.
A lo largo de estos textos, van a ver la mutación:
*El vicio del yo en mis primeros borradores, donde la confusión reina.
*La máscara de la ironía cuando descubrí que burlarse de una misma es la única forma de no morir de solemnidad.
*Y finalmente, el silencio del Purgatorio, donde ya no hay adjetivos, solo el sonido seco de una puerta que se cierra.
Me avergüenzo de algunos fragmentos porque son reales, y la realidad suele ser mediocre.
No esperen textos pulidos en un laboratorio.
Lo que van a encontrar es arqueología emocional: piezas rotas, algunas brillantes, otras llenas de barro, que me niego a limpiar porque perderían su peso.
Si el telón de Zenit se cayó, es porque ya no quedaba personaje que sostener. Lo que queda es el Nadir: el punto más bajo desde donde, por fin, se puede empezar a mirar hacia afuera.
~POEMARIO ~
Esta no es la historia de cómo el amor lo cura todo. Es la crónica de lo que queda cuando te quedas demasiado tiempo en el lugar equivocado. Es el rastro de una mujer que se desarmó pieza por pieza intentando salvar un fuego que solo sabía consumir. Aquí no hay lecciones, solo las cenizas de quien no supo irse a tiempo.
January 4, 2026
1k February 16, 2026
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