Una historia donde el amor no es un cuento de hadas, sino un arma para reescribir el destino.
En la opresiva alta sociedad donde las mujeres son moneda de cambio, Judith Grenville está condenada. Su vida no le pertenece: es un peón en el juego de ascenso social de su familia, sellada por un frío compromiso con Yves Breteuil, un hombre que la desprecia y la ve como otra de sus posesiones. Atrapada en una jaula de oro, Judith se refugia en las páginas de "El Jardín de las Sombras", un libro cuya protagonista, Elanor, vivió una tragedia que parece ser el espejo de su propio futuro.
Pero su resignado camino se cruza con el del hombre más peligroso e impredecible de la corte: Gideon Howard, el Duque de Norfolk. Frío, calculador y temido por todos, Gideon no es un salvador de cuento. Es un estratega que ve en la alianza con Judith una jugada maestra para humillar a sus enemigos, los Breteuil.
Lo que comienza como un acuerdo frío y táctico se convierte en una conexión incendaria. En medio de bailes traicioneros, miradas cargadas de intensidad y conversaciones furtivas en bibliotecas, Gideon descubre que la mujer a la que creía un peón inocente tiene una fuerza que desafía todas sus expectativas. Y Judith, por primera vez, siente que alguien la ve... realmente la ve.
Esta es la historia de una rebelión.
· De una joya triste que decide dejar de ser un adorno para convertirse en la dueña de su destino.
· De un duque de piedra que descubre que su corazón de hielo puede latir con una pasión que nunca creyó posible.
· De un amor nacido de la estrategia que se transforma en un fuego que consume todas sus barreras.
«Cadena de perlas» es un relato de pasión, poder y la valentía de romper las cadenas. Es la prueba de que, a veces, el final de un cuento trágico se puede arrancar para escribir, junto a la persona inesperada, una historia propia.
A veces, el verano no empieza con risas ni promesas, sino con silencios incómodos, miradas que duran un segundo de más y emociones que nadie sabe nombrar.
Will creía conocer el miedo. Boris creía haber aprendido a esconderlo.
Cuando sus caminos se cruzan, lo que comienza como bromas, cercanía y una complicidad inesperada se transforma lentamente en algo más profundo... y más peligroso. Porque querer a alguien también significa enfrentarse a lo que duele, a lo que se calla y a lo que otros prefieren juzgar.
Entre centros comerciales, sótanos llenos de recuerdos, peleas que dejan cicatrices y noches que cambian todo, este verano pondrá a prueba lealtades, amistades y corazones que aún no saben cómo amar sin romperse.
Algunas historias no nacen para ser fáciles.
Nacen para sentirse.