Volviendo diez años atrás, cuando aún faltaban dos meses para la gran tormenta, Jing Shu comenzó a construir su propia fortaleza. Crió algunas especies de pollos, patos y peces en peligro de extinción, plantó verduras que en el futuro ya no existirían y almacenó deliciosos bocadillos. La vida debe tener estilo. En cuanto a sus enemigos, le encantaba ver cómo se morían de envidia al verla comer bistec, y cómo se les iluminaba el rostro al oler el aroma de la carne asada. Era una escena maravillosa. Esta es una traducción no oficial de la novela . Todos los derechos de la obra pertenecen a su autor(a) y/o editoriales correspondientes. La traducción se comparte únicamente con fines de difusión cultural y sin ánimo de lucro. Autor: 爱吃的棉花糖 no es bl
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