Hace trece años, el Rey del Sol gobernaba Atheria con bondad. Tras la muerte de su esposa, una bruja lo hechizó para que se enamorara de ella y se casó con él. El rey tenía dos hijas de su primer matrimonio: Elisa, que no tenía poderes, y Elara, quien poseía el extraordinario dominio sobre el fuego, la naturaleza y el agua, además del legendario Poder Supremo: la capacidad de fusionar todos los elementos en una energía caótica e inmensa, pero difícil de controlar. Ambas princesas llevaban en la espalda la Marca del Sol.La tragedia estalló cuando el castillo ardió en llamas. En el incendio, el Rey y Elisa perecieron, pero el cuerpo de Elara nunca fue encontrado. La bruja y su hija usurparon el trono.La princesa Elara, ahora con 18 años, no murió. Ha vivido escondida en los bosques de Atheria, traumatizada por la pérdida de su familia. Para el mundo, es solo una leyenda desaparecida. Ella ha renunciado a su legado y rehúye su pasado y sus poderes, especialmente el Poder Supremo, por el dolor y el miedo que le provocan.La vida solitaria de Elara se ve interrumpida cuando un chico de nuestro mundo llamado Dylan cae a través de un portal dimensional justo en su bosque. Aunque su deseo es permanecer en el anonimato, Elara decide ayudarlo a encontrar un camino a casa, viendo en esta misión una forma de escapar de sus propios fantasmas.Sin saberlo, su destino y el del forastero fueron entrelazados por las diosas de Atheria. Existían la Diosa de la Fuerza, la de la Sabiduría y la del Amor. Entre ellas, la Diosa de la Sincronía, quien, intentando confirmar si la princesa Elara aún vivía, abrió un portal hacia el mundo humano. Por este portal accidental cayó Dylan , el chico que ahora dependía de la princesa oculta para volver a casa.
Pasar años alejada del lugar que consideraba un hogar es difícil, más aún cuando soportas cosas que no estabas lista para afrontar y que te marcan de forma imborrable.
Al volver al pueblo donde creciste te topas con cosas que pensabas imposibles, el lugar que creías qué era normal tenía secretos ocultos y las personas que conocías también habían cambiado con el paso del tiempo.
En medio del caos, los monstruos de otras dimensión y tus propios conflictos internos se necesita una luz al final del tunel y tal vez tu corazón te ayude a encontrarla, no sin enfrentar golpes qué te dejan vulnerable aunque intentes evitarlo.
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