Esta historia está inspirada en hechos que han marcado profundamente la vida de muchas familias, en particular de aquellas que han perdido a sus hijas, sobrinas o amigas.
Los nombres, diálogos y personajes han sido modificados y reconstruidos con el fin de preservar la memoria de quienes ya no están, evitando el sensacionalismo y la exposición innecesaria del dolor real.
La niña que protagoniza esta novela, Luna Quintana, simboliza la inocencia, la alegría y la luz que cada niña merece.
Su historia, aunque contada de manera ficticia, busca reflejar la valentía de quienes luchan por la justicia, la resiliencia de las madres y la fuerza de la memoria.
El objetivo de esta obra no es revivir el dolor, sino honrar la vida, el recuerdo y la voz de quienes ya no pueden hablar.
Que cada página sea un recordatorio de que el amor puede transformar el sufrimiento en fuerza, y que la memoria de los que amamos es un fuego que nunca se apaga.
Nota de la autora
●Cualquier coincidencia con personas reales es intencionalmente difusa, ya que los nombres, lugares y diálogos fueron adaptados para respetar la privacidad y dignidad de las víctimas y sus familias.
●Esta novela pretende ser una herramienta de conciencia y esperanza, especialmente para quienes buscan justicia, protección y reconocimiento de la inocencia arrebatada.
●Que la historia de Luna sirva como un homenaje a todas las niñas que nos enseñan que, incluso en la ausencia, la luz permanece
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