A veces el pasado no se entierra tan fácil, sobre todo cuando regresa con los ojos que una vez te hicieron perder la razón.
El teniente Gabriel Jazzmon siempre creyó que había hecho lo correcto al dejarla. En la universidad, su vida estaba encaminada al peligro y la disciplina, mientras que Rachel soñaba con tribunales y justicia. Eran fuego y calma, promesas y caos...hasta que él se asustó. La dejó con una nota, sin mirar atrás, convencido de que era lo mejor.
Años después, el destino decide cruzarlos de nuevo. Un bar, una discusión, una noche que ninguno planeó... y una consecuencia que cambiará sus vidas para siempre.
Ahora, entre recuerdos que aún duelen y sentimientos que nunca murieron, Gabriel y Rachel tendrán que aprender a compartir más que un pasado: un futuro que los une, les guste o no.
Porque el amor, incluso roto, siempre encuentra la forma de volver.