Camelot cayó en ruinas, sin rey, sin guía...
hasta que un joven erizo de corazón puro fue guiado por el susurro del viento hacia la espada que nadie pudo empuñar.
Arthur, el elegido, levantó la legendaria espada, Excalibur y con ella, el destino de su reino.Pero el poder que lo coronó también lo condenó:el mismo don que antaño había destruido imperios corría ahora por su sangre.Mientras el pueblo celebraba el renacer de Camelot, Arthur ocultaba su secreto, temiendo despertar el odio de la historia.
A su lado, Lancelot -un caballero con un pasado marcado por el fuego y la pérdida- juró protegerlo, aun si el mundo entero se volvía contra él. Juntos aprendieron que el poder no siempre es una maldición... y que a veces, el verdadero don está en atreverse a amar y ser libres, incluso cuando el viento sopla en contra.
All Rights Reserved