Sae Itoshi no es alguien que muestre lo que siente. En la cancha es frío, preciso, intocable. Fuera de ella... no es muy distinto. Excepto cuando está con Shidou. En público, Sae lo ignora, lo aparta, lo trata como si no significara nada. Pero Shidou no es de los que se quedan quietos. Lo provoca. Lo toca. Lo besa sin importar quién esté mirando. Como si quisiera obligarlo a sentir. Como si quisiera romperlo. Y, aun así... Sae nunca cede frente a otros. Solo cuando nadie mira. Porque en privado, el rechazo desaparece. Las barreras caen. Y lo que en público niega... en silencio lo permite. Pero incluso el caos tiene límites. Y Shidou empieza a preguntarse... cuánto más puede aceptar ser solo una parte oculta de alguien que nunca lo elige frente a los demás.
More details