Emma Myers lo tiene todo, fama, belleza y una carrera que la ha convertido en una de las actrices más deseadas del momento. Pero detrás de las cámaras, su vida está marcada por la soledad, el escrutinio constante y un vacío que ningún éxito parece llenar.
Cuando un incidente amenaza su seguridad, su agencia contrata a una nueva guardaespaldas.
Jenna Ortega. Distante, profesional, impenetrable.
Desde el primer momento, Emma siente que algo en ella se altera. Jenna no se deja impresionar, no cae ante sus juegos ni ante su encanto. Su presencia es una muralla de calma, una frontera que Emma no puede, ni quiere evitar cruzar.
Jenna lucha contra lo inevitable. Sabe que involucrarse con su protegida sería romper todas las reglas, arriesgar su trabajo y, quizás, algo más. Pero cada vez que Emma la provoca, cada vez que su voz se vuelve un susurro cargado de intención, la línea que las separa se difumina un poco más.
Una regla.
Un roce.
Todo se desmorona.
Porque hay líneas que, una vez cruzadas, ya no tienen regreso...
Bienvenidos a mi siguiente fracaso literario.
Crossing Lines
-Es hermosa-escuche a madre decir
-Lo es, será una bella niña-frunció el ceño, encajando mi vista en el pequeño bulto rosa en los brazos de Esther-Merlina ven aquí.
-Si un día te pidiera cuidar a Enid ¿Lo harías?
Esa petición me tomó por sorpresa, pero la supe ocultar, ver a un Murray Sinclair hacer esa petición con ojos sinceros removió algo en mi frío corazón.
-Murray yo...
-Por favor Merlina, prométemelo.
++
Si aun no conoces Princesa de Cuento te invito a primero leerla para entender algunos detalles de esta historia, aunque si decides iniciar primero por esta historia no habrá problema alguno.