A Mí Propio Ritmo
Todos creen conocerla.
Dicen que es distraída, desordenada, impulsiva y que nunca termina lo que empieza. En la escuela la llaman despistada. En casa le repiten que solo necesita esforzarse más.
Pero nadie ve lo que ocurre dentro de su mente.
Sus pensamientos nunca se detienen. Cada sonido, cada conversación y cada detalle compiten por su atención al mismo tiempo. Puede olvidar dónde dejó su mochila cinco minutos después de usarla, interrumpir sin querer una conversación, perder la noción del tiempo o empezar diez proyectos distintos antes de terminar uno.
También tiene días en los que un tema despierta toda su curiosidad y entra en un estado de concentración tan profundo que el mundo desaparece a su alrededor.
Vivir con TDAH significa enfrentarse a malentendidos constantes, emociones intensas y el miedo de no encajar. Sin embargo, también significa tener una imaginación desbordante, creatividad, una forma única de resolver problemas y un corazón que siente todo con una intensidad difícil de explicar.
Esta es la historia de una chica que intenta entenderse a sí misma en un mundo que nunca parece ir a su mismo ritmo. Una historia sobre crecer, equivocarse, aprender y descubrir que su manera de pensar no es un defecto, sino una parte de quien es.