Ella era la hermana de su mejor amigo.
Él, el chico que juró no mirarla de esa forma.
Desde siempre, Alexa Mora y Malachi Barton vivieron entre bromas, discusiones y miradas que ninguno se atrevía a entender. Pero lo que empezó como un simple juego terminó convirtiéndose en algo que ni el tiempo ni las reglas podían detener.
Amarla estaba mal.
Olvidarla, imposible.
Entre promesas rotas, secretos que queman y un amor que crece en silencio, ambos descubrirán que hay sentimientos que, aunque se intenten negar, están destinados a quedarse para siempre.