En una ciudad que no duerme porque el sueño ha sido infectado, Tunner emerge como un punto de contención. No es héroe ni mártir, pero su presencia organiza lo disperso. La infección no se propaga por contacto, sino por significado: lo que se nombra demasiado, lo que se siente sin forma. Promly, la célula que lidera, no busca cura, sino equilibrio entre distorsión y permanencia.
Cada episodio revela fragmentos de realidad alterada: espejos que devuelven emociones ajenas, tentáculos que brotan de decisiones mal tomadas, coronas que pesan más por lo simbólico que por lo material. Los personajes no luchan contra monstruos, sino contra versiones de sí mismos que el universo les impone.
naruto de 22 años y un boruto de apenas 1 año son absorvidos por un portal que los lleva al pasado
Todo el derecho de los personajes le pertenecen a su respectivo creador Masashi Kishimoto