Hace un año, algo ocurrió. Pero para Adeline... nunca pasó. No hay recuerdos. No hay viaje. No hay rastro de lo que alguna vez fue a Alaska, ni que se instaló en ese extraño pueblo. Ni siquiera hay rastro del supuesto novio de su madre. Su mundo sigue exactamente igual: su hogar, su rutina... incluso los detalles más pequeños permanecen intactos, como si nada hubiera ocurrido nunca. Como si aquel capítulo simplemente no existiera. Y sin embargo... algo no encaja. Hay sensaciones que no tienen origen. Momentos que se sienten demasiado intensos para pertenecer a una vida tan normal. Y una inquietud constante que no desaparece, por mucho que intente ignorarla. Porque aunque todo haya sido borrado... no todo se ha ido. En algún lugar, lejos de esa realidad perfecta, algo sigue existiendo. Algo que ya no recuerda. Algo que ya no es humano. Algo que no necesita memoria para reconocer lo que le pertenece. Un Alfa sin vínculo. Sin límites. Sin nada que lo ate... salvo un instinto que no debería seguir vivo. Y cuando dos mundos que jamás debieron separarse comienzan a acercarse de nuevo, la pregunta ya no es qué ocurrió... sino qué quedará cuando vuelvan a encontrarse.
More details