Vlada es una cellista ucraniana de treinta y un años que intenta rehacer su vida tras un acontecimiento trágico que casi la arrastra a la desesperanza. Braulio, un pianista de conciertos retirado, veintinueve años mayor que ella, vive en calma después de haber perdido a toda su familia. Se conocen a través de una página en internet, de esas que propician la amistad o el romance.
Ella deja atrás su amada Kiev y viaja a Lima. Desde el primer encuentro, entre ambos surge una relación profunda y serena, capaz de resistir los vaivenes de la vida sin artificios ni estridencias.
Esta novela retrata su historia desde una mirada poco habitual: atenta a los gestos, a los silencios y a los detalles que revelan más que los hechos. Una historia que podría haber sido real, pero cuyo sentido rebasa la realidad misma.