Siempre he sabido lo que es ser la opción que nadie desea tomar.
No soy la más bonita de mi familia, tampoco la más simpática. Por eso mi padre decidió sacarme de la lista de peones a las que llamaba hijas y usaba para intercambios comerciales o como en mi mundo se llaman : matrimonios arreglados.
No me quejo, me gustaba mi vida. Era cómoda y libre , tanto como se podía en un mundo de mafia, dinero. drogas y muerte. No tenía un guapo y adinerado esposo como mis hermanas pero podía ir a dónde quisiera , podía estudiar, eso me fascinaba. Dios me había privado de belleza pero a cambio me regaló un gran cerebro. Mi vida no era mala... honestamente me gustaba muchísimo, saber que nunca me casaría era liberador... te preguntarás, ¿por qué te estás quejando?
Bueno, la respuesta es sencilla de entender una vez que la conoces.
Algo cambió en mi pacífica vida. Los rusos querían cerrar una alianza mercantil con los ingleses y no había mejor manera de cerrar ese trato que con una boda. ¿El problema número uno? ya no había otra hija que casar.
Problema número dos, cuando conocí al que sería mi futuro esposo me enamoré como una desquiciada... acepté de inmediato el enlace matrimonial.
Y problema número tres...
Mi futuro esposo no tiene el menor interés en mi.
Es el hombre más maravilloso que he conocido nunca, quizá si fuera malo sería todo más sencillo, mi enamoramiento desaparecería pero no es así. Es tan amable, inteligente, atento... pero no me quiere ni un poco.
Aquí es dónde radica mi dilema... ¿Debería luchar por su amor como las heroínas de los libros o acostumbrarme a que su corazón es lo único que nunca podré tener?
Kara y su madre solo se tienen la una a la otra. Crecieron en la mansión Stone, no como parte de la familia, sino sirviendo en ella. Kara sueña con un futuro mejor, pero vivir tan cerca de los lujos ajenos y tan lejos de pertenecer a ellos tiene un precio.
Desde niña, guarda en silencio un amor imposible por Mark, el primogénito de la casa. Entre humillaciones, secretos y pérdidas, su vida se divide en tres etapas: la adolescencia que la marca, la adultez que la quiebra y la madurez como madre soltera que la pone a prueba una vez más.
Tres épocas, un solo corazón... y una historia que demuestra que, a veces, amar también duele.