Nunca me consideré la persona más afortunada del mundo, pero es innegable que algo de suerte tuve en mi vida.
Suerte de que mi familia esté compuesta por Alice Donahue Clark, renombrada pediatra que aporta el dinero justo a la casa para una buena calidad de vida, y que con sus cuidados compensa la falta de una figura paterna para mis hermanos y yo; mi abuelo Alexander Donahue, abogado y muy justiciero por naturaleza, que siempre me acompaña, y por último mi abuela Marilyn, cuyo amor hacia mí es incondicional.
Como dije, no me considero la más afortunada. Tuve mis roces en la vida, como cualquiera, pero les voy a contar el que me está sucediendo en este momento: el más doloroso.
Todo comenzó cuando mis notas bajaron y comencé a recibir tutorías, que primero eran realizadas por un profesor contratado para ello, pero al caer por las escaleras fue reemplazado por un almuno al que obligaron a dar clases como castigo por su mal comportamiento (y al ser brillante en las matemáticas): Ian Capel. Su nombre es lo único que sé.
Bueno, su nombre, y que sus ojos son los más oscuros que vi en mi vida, justo como él.
Y, joder, sí que es sexy.
•Runaway now and forevermore• [En Edición] 《Daniel Seavey》
38 parts Complete Mature
38 parts
Complete
Mature
Planificar tu vida suele ser algo interesante y aveces hasta emocionante; pero cuando eso cambia y tu vida pasa a ser planificada por otras personas no es tan bueno.
Me llamo Samantha Arnold y me planificaron mi vida.
Me consiguieron y armaron mi trabajo, me dieron al chico que sería mi esposo, planificaron mi boda y a que edad podía tener hijos. No había una sola parte de mi vida que no haya sido planificada por mis padres.
Pero un día, sin previo aviso sucedió algo que no estaba en lo planes de nadie, ni siquiera en los míos.
Daniel Seavey, uno ochenta de alto (apróximadamente), cabello castaño siempre desprolijo, ojos tan azules como el mar, sonrisa tierna, manos suaves capaces de aprender a tocar un instrumento con total naturalidad.
No sabía si había sido alguna de esas cualidades, o el simple hecho de que el me había sacado de mi zona de confort y me había ayudado a ser humana, iluminando mi vida y cambiando mis días.
No sabía exactamente que había sido, pero fuera de los planes de todos, Me enamoré de él...y no me arrepiento de ello.