¿Qué darías por la juventud eterna?
No es el niño que te contaron. Es el recordatorio de que quedarse atrapado en el "siempre" tiene un lado oscuro que nadie se atreve a mirar.
Aquí el tiempo no corre, pero cada segundo de libertad se cobra de la forma más cruel imaginable.
¿Crees que puedes pagar el precio?
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