Tras la Maldición, el imperio más grande que el mundo había conocido se desvaneció como si una sombra inmensa hubiera pasado la mano sobre la tierra. Donde antes reinaban el orden, el poder y los dragones, solo quedó un silencio humeante, un vacío quebrado por murmullos que el viento arrastra desde ruinas ennegrecidas. Las tierras que alguna vez se arrodillaron ante el Feudo Franco se fragmentaron como vidrio maldito, y las colonias valyrias, liberadas de sus dueños muertos, se desperdigaron sin comprender que también ellas habían sido marcadas por la oscuridad que lo devoró todo.
El mar, la tierra y el cielo sangraron ceniza, fuego y muerte. Quienes se atreven a recordar hablan de demonios liberados, de antiguas maldiciones que despertaron bajo los cimientos de Valyria, de un poder que jamás debió tocarse. Siglos después, los navegantes que se aproximan a la costa juran que el horizonte arde con un resplandor rojizo, que las aguas exhalan un hedor a tumba abierta, y que contemplar la Mar Humeante es invitar a la perdición. No hay mapa que se atreva a nombrarla sin temblor.
Así terminó Valyria: no solo destruida, sino arrancada de la misma esencia del mundo. Su caída no fue un simple fenómeno natural, sino el fin de una era, la extinción de un linaje orgulloso y el nacimiento de una leyenda oscura cuyos ecos aún se deslizan entre las grietas de la historia... esperando despertar.
[DISCLAIMER]
Los personajes y el universo de Game of Thrones / Canción de Hielo y Fuego son propiedad de George R.R. Martin. Esta es una obra de fanfiction sin fines de lucro. Mi trama y mis personajes originales son de mi autoría.
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