¿Alguna vez se preguntaron si alguien puede empezar a arruinar su vida desde niño?
¿No?
Bueno, pues yo sí, y por eso les traigo la biografía emocionalmente inestable de Andrés Hamilton
Todo empieza bonito: infancia perfecta, risas, juegos, cero traumas... hasta los 9.
A los 10 ya estaba en modo "niño curioso", que es una forma elegante de decir haciendo pura tontería sin supervisión. Ya saben: el típico chamaquito que prueba cosas que ni Google recomienda.
Y Andrés terminó siendo responsable de algo horrible sin querer queriendo. Nadie lo culpó, pero él sí se quedó con la culpa, como si fuera un recuerdo gratis que venía incluido en la caja de su infancia.
Pasaron los años. Andrés llegó a los 14. Algunos pensarían: "Bueno, y no paso mucho, ok".
No, mi ciela, mis historias no son así.
Bienvenides a las relaciones adolescentes.
Drama, toxicidad, celos, decisiones cuestionables... básicamente una novela mexicana pero sin presupuesto. Y Andrés ahí, sobreviviendo entre gritos, manipulaciones y uno que otro "ay pero sí te amo, mi amor".
Y ni crean que de adulto mejora- Anda de mal a peor a horriblemente peor.
Más drama, más caos, más cosas que uno dice "Deja en paz a tu creación ". Pero tranqui, que está entretenido.
Así que pónganse cómodos, público difícil. Esta historia va a estar extrema.
Yo aquí vengo a darles tragedia con risitas, porque el sufrimiento con humor entra más bonito <3
All Rights Reserved