Sabrina Lewis se había cansado de las infidelidades y mentiras en su matrimonio, por lo que decidió echar a andar su última mentira.
-Si quieres el divorcio, pasa una semana conmigo donde yo quiera, sin tu cara de perro infeliz y sin ninguna infidelidad. Olvida por esa semana lo que hice y yo olvidaré lo que hiciste. A las once de la noche, antes de que termine la semana, el divorcio estará firmado en tu escritorio y, a las doce, no nos volveremos a ver jamás. Será como si nunca hubiera existido, incluso como si no me hubieras conocido. No dejaré ni una fragancia que te haga recordarme.
En caso de que lo haga, ¿de verdad olvidará a Sabrina?
O, si se niega, ¿ella simplemente se irá sin decir nada o tomará otras medidas?
Sabrina Lewis murió en la miseria emocional, despreciada por el hombre a quien le entregó su vida y humillada por una milicia que nunca la valoró. Pero el destino le otorga una segunda oportunidad.
Despierta años atrás, justo el día de su compromiso con el Coronel Christopher Morgan. Esta vez, no hay lágrimas ni súplicas. Sabrina tiene un plan: ser la esposa perfecta, la mujer más seductora que Christopher haya tenido en su cama y la estratega más brillante de la FEMF... solo para firmar el divorcio en el momento en que él finalmente se dé cuenta de que no puede vivir sin ella.
Christopher cree que tiene el control, pero no sabe que Sabrina ya no juega para ganar su corazón, sino para recuperar su propia libertad.