
Desde su debut, rompieron récords que ninguna otra banda había logrado igualar. Sus canciones sonaban en cada rincón del planeta: desde autos a todo volumen en las grandes ciudades, hasta auriculares en habitaciones oscuras a las tres de la mañana. Cada nuevo lanzamiento se convertía en un fenómeno global en cuestión de horas, y sus giras agotaban fechas en minutos. Para el mundo, DSTRCT era glamour, talento y juventud eterna. Portadas de revistas, trending topics, premios internacionales. Sus rostros eran tan reconocibles como sus voces. No importaba el idioma: su música cruzaba fronteras sin pedir permiso. Sobre el escenario, parecían invencibles. Cuatro chicos convertidos en ídolos. Leyendas vivas antes de cumplir los veinticinco.All Rights Reserved