**Introducción**
Hola, me llamo Juan Luis, tengo 23 años... y soy un asesino.
No es una confesión que haga a la ligera, ni un secreto que pueda esconder. Es una sombra que me persigue, un peso oscuro clavado en el alma, una marca que sangra en cada paso que doy.
No soy un monstruo sin corazón ni un villano de película. Soy un hombre que cruzó un límite invisible y, al hacerlo, perdió para siempre el camino de regreso.
Quizá te preguntes cómo un corazón puede volverse tan frío, cómo un alma puede perderse en el abismo.
La respuesta se esconde en un laberinto de deseos rotos, obsesiones que devoran y un amor que se tornó veneno, un veneno que me envenenó a mí también, gota a gota, hasta dejarme vacío y lleno a la vez.
Antes de que cierres este libro , déjame llevarte de la mano al principio de todo. Porque solo en la luz de mi historia encontrarás la sombra de quién soy ahora... y el abismo al que puedo caer.
Me gusta escribir poesía para desahogarme. No se que hay que escribir en la descripción precisamente, pero creo que por lo menos puedo tratar de ver que me sale...
A veces simplemente quiero estar sola un rato. Escribir poemas es algo que descubrí que me gusta, sólo que nunca lo había intentado hasta que llegue a un punto donde no sabía que hacer para desahogarme.
Llorar ya no hacía nada, ni escuchar música, ni siquiera intentaba hablar con alguien porque soy una persona muy cerrada emocionalmente y no me gusta hablar de mis sentimientos con nadie, así que no buscaba a nadie, simplemente me quedaba callada. Hasta que un día leí que escribir sirve para desahogarse, lo interesante es que me pareció algo estúpido...
Pero realmente funciona