Nunca imaginé llegar tan lejos con una cámara colgada al cuello.
A mis veinticuatro años, ser la fotógrafa oficial de la Selección Argentina no era solo un sueño cumplido: era mi manera de sostener a mi abuela, la mujer que me crió y que ahora lucha contra una enfermedad que avanza demasiado rápido.
Me llamo Catalina Moretti Falcón, y aunque nací para capturar momentos... jamás pensé que uno capturaría mi vida entera.
Esa noche, en el Argentina vs Uruguay, el estadio vibraba como pocas veces. Los chicos, Messi, De Paul, Julián, Lautaro, todos, me saludaban con esa confianza que solo nace después de años compartiendo victorias, derrotas y lágrimas detrás de una lente.
Yo solo quería hacer mi trabajo.
Pero entonces lo vi entre la multitud, riendo con su cámara, grabando algo para sus redes como si el mundo entero fuera suyo, un uruguayo en un mar de albicelestes. Un contraste... y al mismo tiempo, un enfoque perfecto.
Y sin querer, justo antes de que el primer silbato sonara, entendí que esa noche iba a capturar más que un partido.
Tüm hakları saklıdır