Freen Sarocha es un ángel caído, condenada a vivir eternamente desde el día en que desobedeció a Dios al enamorarse de una mortal; Rebecca Armstrong. Su castigo es preciso y cruel: en cada vida, Freen y Rebecca se encuentran, se aman y, poco después, Rebecca muere.
El tiempo, el lugar y la causa cambian.
El final, nunca.
En la vida actual, Freen reconoce a Rebecca de inmediato y hace lo que siempre ha hecho: intentar mantenerse lejos para retrasar lo inevitable, pero algo ha cambiado, Rebecca comienza a experimentar visiones de vidas que no recuerda haber vivido, muertes que no le pertenecen y una presencia constante que la observa desde fuera del tiempo.
A medida que las visiones se intensifican, Freen comprende que el ciclo se ha fracturado. Por primera vez, Rebecca recuerda antes de morir. Acorralada por la culpa y el miedo, Freen decide romper su propio silencio y confesar la verdad, quién fue, qué perdió y cuántas veces ha fallado en salvarla.
Con el destino activándose una vez más, ambas deberán enfrentarse a la pregunta que ninguna vida anterior se atrevió a formular.
¿Puede el amor cambiar un final escrito por Dios, o esta historia de muerte y reencarnación está condenada a repetirse una vez más?
A sus veintiséis años, Rebecca Armstrong descubrió que tenía una enfermedad genética sin cura, y la muerte era inevitable.
Durante sus últimos días, muchas personas la visitaron, pero ninguna la impactó tanto como Freen Chankimha, su vecina con síndrome del espectro autista.
Con el rostro marcado por cicatrices de quemaduras, Freen se veía desesperada.
-Yo... he revisado todo tu historial médico, pero no sé cómo salvarte.
-¿Eres doctora?
-No...
[Esta obra es una adaptación. Todos los derechos del contenido original pertenecen a su autor.]