El continente de Eldoria arde. Durante siglos, los reinos humanos de Aethel, Veridia, y el montañoso Galeos han librado la "Guerra de las Mil Cicatrices", un conflicto perpetuo avivado por la sed de poder y la decadencia de la antigua magia. En esta era de hierro y sangre, los Dragones, antaño aliados de los Altos Reyes, son ahora bestias temidas, domadas solo por la cruel Orden del Yugo.
Pero un eco del pasado resuena. Una profecía susurra que de la ceniza y el odio nacerá el Guardián del Alma Rúnica, el único que puede volver a tejer los lazos ancestrales con los Dragones y unificar a la humanidad bajo la Bandera de la Paz.
El capitán Kaelos Artheas, un curtido soldado del reino de Aethel y portador de un misterioso linaje, está a punto de presenciar el nacimiento de su hijo, Aerion, en la misma noche en que una batalla decisiva se libra a las puertas de la ciudad. Sin que nadie lo sepa, Aerion no solo hereda el espíritu guerrero de su padre, sino la conexión perdida con las Runas Mayores, el lenguaje de la creación y la clave para despertar a los verdaderos Dragon Lords.
Desde su cuna, Aerion será un objetivo. Guiado por un enigmático mentor que le enseñará los Cantos de las Runas, la lectura de los Dados del Destino, y el arte de la Dominación Etérea, deberá crecer más rápido que la guerra que lo rodea. Su destino no es unirse a una facción, sino poner fin a todas ellas.
Eldoria espera a su unificador. Los Dragones aguardan a su Señor.