Nunca pensé que escribir guiones me llevaría a escribir, sin querer, mi propia historia. Soy Adriana Ríos, guionista de La Élite, una serie que vive pegada al top ten y que me ha dado más noches sin dormir que cualquier amor en mi vida. Y aun así, nada me preparó para Alex Serrano: protagonista, famoso, increíblemente guapo... y exactamente el tipo de caos del que siempre huyo.
Nos conocimos por casualidad en una floristería, como si el destino se hubiese puesto creativo. Desde entonces, Alex aparece en mi vida como si fuera una escena que no escribí, pero que igual sucede. Y aunque intento mantener la distancia profesional, él parece decidido a borrar cada línea que dibujo entre nosotros.
No quiero complicaciones. No quiero drama.
Pero Alex... Alex hace que todo en mí quiera una historia que jamás me atreví a escribir.
¿El problema?
Que en el set todos tienen algo que decir.
Que mis amigas creen que estoy metida hasta el cuello.
Y que Alex... bueno, él insiste en demostrarme que no todas las historias de amor empiezan, ni terminan, como en un guion.
Freddy es un chico introvertido y temeroso que está convencido de que su lugar en el mundo está lejos de las complicaciones sociales. Para él, la soledad es cómoda y segura hasta que el destino decide otra cosa. Su talento lo empuja sin remedio al centro de la atención y lo que empieza como un malentendido, termina por juntar a Freddy con un grupo de amigos tan extraños como divertidos que le ayudarán a descubrir que incluso los más solitarios pueden encontrar un lugar donde pertenecer.