Cuando el Dios Hombre Cayó en el Vacío
En el oscuro e implacable cuadragésimo primer milenio, el Emperador de la Humanidad es el faro que impide la extinción total, un señor de la guerra psíquico cuyo poder sostiene un billón de mundos. Pero una falla impredecible en la realidad, un chirrido en el tejido mismo del espacio-tiempo, lo arranca de su Trono Dorado y lo arroja a un lugar que desafía su vasto conocimiento.
Despierta no entre las legiones de Marines Espaciales o en el sanctasanctórum de Terra, sino en las exuberantes y mortales primeras capas del Abismo, un cráter viviente, insondable, que devora exploradores y escupe horrores. Sin su armadura, sin sus Primarcas, y con su mente aún resquebrajada por la dislocación, este Dios en vida se encuentra a merced de una maldición que distorsiona la carne, de criaturas que desafían toda lógica biológica, y de niños que lo miran con asombro y miedo.
¿Cómo reaccionará la mente más poderosa de la galaxia a un mundo donde la ciencia es misticismo, y la exploración equivale a un descenso al infierno personal? ¿Podrá el arquitecto de la Verdad Imperial descifrar las leyes de un ecosistema que ignora todas las reglas conocidas? ¿Y qué horrores aguardan en las profundidades de la sexta capa, o más allá, para una entidad que es un anatema viviente para lo sobrenatural?