A kilómetros del podio

A kilómetros del podio

  • WpView
    Reads 23
  • WpVote
    Votes 5
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Jan 12, 2026
Hoshino Ayumi llevaba años escuchando el mismo nombre: Alessandra Santos, la gran campeona de Brasil. Una rival tan perfecta que parecía inalcanzable. Cuando Ayumi recibe la noticia de que competirá en Brasil, solo piensa en una cosa: superarla, cueste lo que cueste. En el otro lado del mundo, Alessandra se prepara también... pero con una emoción distinta. Por fin conocerá en persona a la gimnasta japonesa que lleva admirando desde hace años. Dos países. Dos atletas. Dos caminos que se cruzarán en la misma pista. Ayumi llega a Brasil lista para enfrentar a su mayor enemiga. Alessandra, lista para conocer a la persona de la que está enamorada desde hace años. La competencia apenas comienza.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • La criada
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • Lazos de sangre || Byler
  • Perfecto odio
  • {}LA FUERZA DEL DESTINO{}  {}KOOKMIN{}
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • La cuestionable forma de perder el amor [EN EDICIÓN]
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines