En Seraphis, una ciudad donde el sol artificial y el orden depende de un mineral llamado Eterlum, en este contexto Consejo de la Unidad Global propone un plan para salvar al mundo con un proyecto, El Proyecto Eterna.
Nadie pregunta cómo. Pero confian ciegamente.
Aelira Voss, la cual es una científica encarga de la regulación del Proyecto Eterna, descubre un archivo que nunca debió ver. Horas después, es acusada de traidora y arrojada al Borde, un lugar que oficialmente se cree sin vida.
Entre ruinas, rebeldes y verdades enterradas, Aelira descubre que el futuro que prometen es una mentira... y que ella es parte del plan.
Atrapada entre dos ideologías dispuestas a destruirlo todo, deberá elegir qué mundo merece sobrevivir.
Porque a veces, la única forma de romper el ciclo... es arder con él.
Una mutación global hizo que los seres vivos empezaran una re-evolución. Los humanos o se degeneraron en zombis, o evolucionaron hasta convertirse en seres con habilidades especiales, mientras que los humanos comunes quedaron en el eslabón más bajo de la cadena alimentaria.
Hambre y violencia, sangre y saqueos se convirtieron en la norma del apocalipsis.
Hasta que un día, un grupo de seres con habilidades especiales se presentó ante un pequeño asentamiento construido por humanos comunes, solo para descubrir que no podían vencer ni a una maceta de lechugas en la entrada. Entonces se dieron cuenta de que algo en aquel lugar no estaba del todo bien.