En un universo donde la Fórmula 1 es una arena de dioses modernos, Lalisa Manobal, la prodigio llamada simplemente Lisa, corre más rápido que los rumores que la rodean. Tan temida como admirada, tan soberbia como irresistible, se ganó el título que todos juraban imposible: destronar al campeón indestructible y reescribir la historia a puro talento... y fuego.
Tras debutar en Williams y convertirse en una revelación feroz, Ferrari la compra para moldearla en su nueva leyenda. En su primer año vestida de rojo, Lisa llega a la última carrera con la posibilidad de arrebatarle el sexto título mundial a Max Verstappen.
Pero mientras el planeta contiene el aliento, nadie imagina que fuera de la pista existe una historia igual de peligrosa.
Porque la gloria del automovilismo no vive sola: está entrelazada con los gigantes económicos que sostienen el deporte. Y entre ellos, los Kim, una de las familias más poderosas del mundo, deciden poner los ojos sobre la nueva sensación de Ferrari. No por capricho, sino por estrategia. Por negocios. Por influencia.
Y por algo más que nadie ve venir.
La hija mayor de los Kim -intocable, inaccesible, educada para no sentir- será la única persona capaz de detener a Lisa... o de acelerarla hasta un punto de no retorno.
Un encuentro inesperado que pondrá a prueba todo lo que Lisa cree que controla: su fama, su ego y el muro que construyó alrededor de su vida personal.
Antes de llegar a ese caos, esta historia comienza donde nacen los titanes:
dentro del auto, en la última vuelta de la última carrera, cuando la vida y la victoria se mezclan como si fueran lo mismo.
Cámara lenta.
Cámara rápida.
El mundo vibrando.
El corazón golpeando.
La historia por escribirse.
Porque antes de que los Kim crucen su camino...
antes del juego de poder, de negocios y de atracción prohibida...
Lisa tiene que ganar.
Y eso es exactamente lo que está a punto de hacer.
A misdelivered love letter meant for the school's cheerleader lands in her twin brother's locker, sparking an unexpected friendship that forces Oliver to face family secrets, his identity, and his growing feelings for the one boy he was never supposed to love.
***
Oliver Grant wasn't trying to fall for Max Ellis.
He had one job: slip a love letter into locker 166 and finally confess to Kate Ellis - the cool, untouchable cheerleader of his teenage dreams.
Instead, it ends up in locker 168.
Which belongs to Max Ellis - Kate's twin brother. Broody. Quiet. Star football player. Definitely not the person Oliver was supposed to fall for.
And the worst part?
Since that day, Max Ellis has been way too interested in Oliver Grant - showing up, sitting too close, smiling like he knows exactly what he's doing.
The more Oliver tries to avoid him...
...the harder Max makes it to walk away.
Now Oliver's life is spiraling into awkward hallway run-ins, mixed signals, and a growing suspicion that maybe - just maybe - the wrong locker wasn't a mistake at all.