¿Quién diría que mandar una nota al chico que te gusta puede cambiarlo todo? Bueno, creo que millones de libros súper cliché lo dirían. Pero vamos, eso es ficción... ¿o no? El chico popular, patán y mujeriego no se puede enamorar de la chica "rara", como ellos mismos tienen la amabilidad de llamarme. Sí, dije ellos: la pandilla de populares. ¿Qué puede ser peor que lidiar con un idiota que cree que todas nos rendimos a sus pies? Lidiar con cuatro. Cuatro idiotas que se creen con derecho a humillar a los demás. Pero, hey... por desgracia, me gusta uno de esos cuatro. No, no es el jefe de la pandilla -con ese idiota jamás me metería, ese se lo dejo a... bueno, da igual-. Me gusta el segundo al mando: Alexander Black. Y en un acto de impulsividad (y tal vez de valentía, quién sabe), le dejé una nota en su casillero. Solo fue un simple papel... ¿pero y si ese papel lo cambia todo?
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