Ryuzaki Lawliet, conocido en los bajos mundos como L, es uno de los criminales más temidos y escurridizos del país. A pesar de que todos saben que está detrás de asesinatos, desapariciones y manejo de redes ilegales, jamás ha sido arrestado: no existen pruebas directas y L mantiene a la policía prácticamente bajo su control gracias a sobornos, intimidación y contactos estratégicos.
Light Yagami, un joven brillante pero sin oportunidades, trabaja como personal de limpieza en el edificio de la procuraduría para poder subsistir. Una noche, mientras limpia una oficina, encuentra un caso archivado y, casi sin darse cuenta, resuelve la clave del crimen, justo cuando un grupo de policías entra y lo escucha razonarlo.
Impresionados, el equipo ve en Light su única oportunidad. Le hacen una propuesta tan peligrosa como tentadora:
infiltrarse en la mansión de L.