Cuando el bosque devuelve algo, nunca lo hace vacío.
Una mañana cubierta de niebla, Clara encuentra a una niña inmóvil frente a su casa: abrigo sucio, silencio absoluto....y una máscara de conejo que jamás se quita. Nadie sabe quién es, de dónde vino o qué significa el nombre que repite en sus cuadernos con tanta devoción: Isabeau Leveret.
Lo que empieza como un intento de ayuda a una menor pérdida se transforma en algo mucho más oscuro cuando Clara descubre dibujos, frases y recortes de un incendio ocurrido décadas atrás. A medida que la niña escribe aquello que nunca presenció- y que ningún niño debería conocer -,Clara comienza a sentir que la historia de Isabeau se entrelaza peligrosamente con la suya.
El bosque guarda secretos.
La ceniza recuerda lo que el fuego no pudo destruir.
Y algunas memorias...buscan un cuerpo donde continuar.
Una historia de misterio, pérdida y presencias que regresan cuando no fueron despedidas.
Querido lector, si decides entrar, recuerda: Hay puertas que no deberían abrirse dos veces.
All Rights Reserved