El amor a veces se convierte en amistad y cuesta trabajo asimilarlo, entender cómo tu corazón se quedó ahí pero tu cuerpo ya no puede explotar en el suyo y tus alas cambiaron de vuelo, de rumbo sin siquiera pedirte permiso. Pero la vida está hecha para volar, para soltarnos, para lanzarnos al vacío. Porque sólo en ese trayecto, en ese absurdo miedo a la soledad, en esa adrenalina de sentir que estamos a punto de tocar el suelo, aparece un nuevo cielo para nosotros!
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