Él siempre estuvo ahí, pero no lo noté, al menos no de la manera correcta. Primero fuímos simples desconocidos en quinto de primaria. Después, un trato secreto en sexto: lo buscaba para sacar información sobre otro chico, y él solo aceptaba. Lo que ninguno imaginó fue que, entre risas y secretos compartidos, empezarían a conocerse de verdad. ¿Y si ese amigo, ese cómplice de mis juegos y charlas interminables, era en realidad la persona indicada? Una historia de amistad, dudas y primeros amores que marcarán mi adolescencia para siempre. Porque a veces, el verdadero sentimiento surge cuando menos lo esperas, y con la persona que menos imaginaste.
More details