Cuando olvidé tu amor LINGORM
Orm pensó una vez que, si se esforzaba un poco más, podría calentar el corazón de Lingling.
Después de diez años, Orm finalmente entendió la verdad: Lingling no tenía corazón.
Orm era terca e incrédula. Cada vez que se acercaba a ella, le preguntaba si la amaba. La voz de Lingling siempre era fría, y su respuesta nunca cambiaba:
-No te amo.
En su cumpleaños número 26, Orm pidió un deseo frente a todos sus amigos, incluida Lingling:
-Espero no haberte conocido nunca.
Orm miró a Lingling con una sonrisa, esperando ver aunque fuera un pequeño cambio en su expresión. Pero lo único que escuchó fue su voz suave y distante:
-Muy bien. Deseo que tu deseo se haga realidad.
Más tarde, esas palabras realmente se hicieron realidad.
Debido a un accidente, la memoria de Orm retrocedió diez años, a una época en la que aún no había conocido a Lingling.
Sin embargo, la persona que había deseado que su deseo se cumpliera... fue la primera en entrar en pánico.