Hay lugares que no aparecen en ningún libro,
no porque no existan,
sino porque nadie debería llegar a ellos.
Una noche, un error rompe las reglas.
Luces que no son magia, un bosque que observa en silencio
y un pueblo donde el miedo se esconde bajo la piel de lo cotidiano.
Cuando dos mundos que nunca debieron tocarse se cruzan,
ni la lógica ni los hechizos saben cómo arreglarlo.
Las casas ya no son seguras, los mapas mienten
y volver a casa deja de ser una promesa.
Esta es una historia sobre caminos equivocados,
sobre niños que llegan donde no debían
y sobre las consecuencias de abrir puertas sin saber
qué está esperando del otro lado.
Algunos caminos no existen en el mapa.
Pero una vez que los pisas...
ya no hay forma de olvidarlos.
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