"No soy la calma de nadie. Soy la tormenta que solo sobrevive quien sabe amar sin dominar."
Alaila Mori no cree en amores correctos ni en finales perfectos. Cree en la verdad, aunque incomode. En la lealtad, aunque duela. Y en el poder de una mujer que sabe lo que vale, incluso cuando decide quedarse donde el amor es intenso, posesivo y peligrosamente real.
Dimas Kairot no llega a su vida para ofrecer estabilidad, sino para desordenarlo todo. Hay celos que no se esconden, silencios que pesan más que las palabras y una conexión que no pide permiso para existir. Lo que los une no es pureza: es fuego, es elección y es el riesgo consciente de amar sin garantías.
Esto no es una historia de salvación.
Es una historia donde dos personas se desean, se marcan y se enfrentan sin promesas falsas. Donde el amor no es limpio, pero tampoco cobarde. Donde nadie se arrodilla, pero ambos saben lo que pueden perder.
CICATRICES no romantiza la sumisión ni idealiza el dolor. Muestra un vínculo intenso, posesivo, imperfecto, donde amar también significa mirarse de frente y decidir hasta dónde llegar sin traicionarse.
Porque no todos los amores sanan.
Algunos solo revelan quién eres cuando ardes