La Pureza Impuesta: consagrado al silencio
Hace veintidós años, una luz blanca atravesó el cielo nocturno y dejó atrás un milagro: Fushi, un omega de poderes divinos destinado a sanar al reino. Pero los santos no eligen sus vidas. Los santos no tienen libertad. Los santos no sienten.
Hasta que conoce a Kahaku.
Un alfa pobre con manos callosas y ojos desesperados que pelea no por gloria, sino por amor a una hermana moribunda. Un muchacho que nunca debió estar en ese torneo, que nunca debió ganar, y que definitivamente nunca debió capturar la atención de un ser divino.
Pero Fushi lo elige de todos modos.
Y con esa elección, ambos descubrirán que los milagros más grandes no vienen del cielo, sino de atreverse a ser libres.