Libro I: La razón del bien.
«En un mundo perfecto; proveniente del dios ideal. Nunca imaginé que el único imperfecto sería yo. El único portador de la sangre del creador, su propia esencia corrompida.»
Cada vida tenía un propósito y Taehyung fue creado para ser rey. Vivió esperando el momento por el que se ha determinado cada suceso de su vida. Se esforzaba por ser merecedor de aquello que se le dijo siempre iba a pertenecerle.
Nunca dudó que era dueño de todo lo hermoso, de lo bueno y divino. Aun así, si el trono era suyo, entonces se lo aseguraría a sí mismo. Si las joyas fueron creadas a su nombre, se haría merecedor de cada una; y si el pueblo sería su sombra, entonces sería adecuado y perfecto para este.
Sin embargo, adquiere un único defecto.
Amar no era parte de su destino, mucho menos a quien toda esa emoción estaba dedicada.
Jungkook fue creado para ser el seguidor más cercano al futuro rey.
Su destino era ser el caballero más fuerte y mano derecha del príncipe. Pero parecía que Taehyung estaba dispuesto a hacerlo más. Entregarle todo como si fuera digno, al igual que un Dios. Le daría todo por lo que fue inventado para él, como hijo único; su propia vida si era necesario.
El príncipe ignoraba que era una prohibición tácita sentir amor en Caelum. Un ángel no podía amar a otro. Nadie podía tener ese vínculo afectivo íntimo.
Entre amar y ser gobernante de todo lo que fue creado a su nombre, se ve decidido por salvar ambas.
Advertencia:
No pretendo confrontar sus creencias personales, ya que esta historia es una obra de ficción que utiliza símbolos religiosos como recurso narrativo.
30 diciembre 2025.
No autorizo copias o adaptaciones. Historia completamente mía, publicada únicamente en esta plataforma.
Tutti i diritti riservati