los vacíos emocionales no siempre son como mucha gente los pinta; un claro ejemplo era la joven Haiku de 16 años, cuya vida no parecía tener un rumbo fijo. pero incluso ella, con su existencia tan simple, se daba el tiempo de admirar y formar una opinión interna sobre todo lo que la rodeaba, viendo desde su perspectiva cosas que no tenían mucho sentido de ser, que eran innecesarias; o directamente tontas. un claro ejemplo eran las personas, que no es que ayudasen demasiado a cambiar su manera de ver la vida, tanto así que incluso ella misma pensaba que nadie podría regalarle ese milagro. pero como dice el dicho; para el amor no hay barreras. y si el hombre del plan está presente, las cosas irán mucho mejor.
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