Azul no cree en el amor, no porque sea cínica, sino porque cada vez que se enamora, su cuerpo colapsa.
Amar le provoca alergia. Literal.
Luana tampoco cree en el amor. Le huye al compromiso, a quedarse, a sentir demasiado. Vive de mudanza en mudanza, de citas sin promesas, convencida de que involucrarse siempre termina mal.
El problema es que ahora viven puerta con puerta, en un pequeño departamento en Barranco - Lima.
Entre parques nocturnos, cafés de barrio, edificios con paredes delgadas y vecinos que escuchan más de la cuenta, sus caminos empiezan a cruzarse más de lo que cualquiera de las dos planeó.
Hay amigos que opinan sin filtro, que organizan citas, que se meten donde no los llaman pero sostienen cuando todo se cae. Hay risas, caos, decisiones cuestionables y un gato negro que observa demasiado, juzga en silencio y parece entender el amor mejor que cualquier humano.
Esta es una romcom wlw adulto joven, ambientada en Lima - Perú, sobre dos chicas que juran no enamorarse, sobre cuerpos que reaccionan antes que la cabeza y sobre ese tipo de amor que llega torpe, incómodo... y real.
Porque a veces el problema no es el amor, es fingir que no lo sientes cuando ya es demasiado tarde.
Bajo la impecable apariencia de Michael se esconde un vacío imposible de llenar, un silencio íntimo que lo empuja a buscar en la clandestinidad aquello que jamás encontró en la luz.
Nicolás, con la frescura de sus veinte años y la inocencia de quien todavía sueña, será arrastrado hacia ese mundo de secretos, donde cada elección pesa y cada deseo arde.
La habitación 531, un espacio suspendido en el tiempo, donde la pasión se convertirá en un lenguaje propio y el amor, en una rebelión contra las máscaras impuestas por la sociedad y la familia, será su punto de inflexión.
No es solo una historia de encuentros prohibidos, sino un viaje a lo más profundo del alma: allí donde el amor se enfrenta al miedo y la autenticidad se revela como el acto más valiente.