Año 2007. Samuel es perseguido por una voz que lo obliga a cometer actos inimaginables, arrastrándolo a un ciclo sangriento que parece no tener fin. Cuando Jaime se convierte en el siguiente portador, la maldición continúa, y con cada elección, la línea entre la cordura y la locura se vuelve más tenue. Entre rituales antiguos, secretos oscuros y un teléfono que guarda la memoria de lo sucedido, la historia revela hasta dónde puede llegar el miedo, la desesperación y la oscuridad que habita en los humanos.