Yamaguchi siempre encontraba refugio en la casa de Tsukishima. No importaba si llovía, si había gritos en su hogar o si traía las manos temblando; Tsukishima siempre estaba ahí, con esa indiferencia que en realidad escondía preocupación. Lo que empezó siendo un simple lugar para escapar se convirtió en algo mucho más profundo. A veces el amor no empieza con promesas ni besos, sino con una puerta abierta y una voz que dice: "Pasa, no hace frío aquí." Él fue su refugio. Su lugar seguro. Hasta que crecer hizo que doliera quedarse. holisss vengo a escribir una historia y es mi primera vez, los personajes no me pertenecen! 💗
More details