En el siglo XV, el príncipe Vlad Dracul sacrifica su humanidad en un pacto oscuro para salvar Valaquia, transformándose en una criatura de leyenda. Pero ni su poder infinito pudo evitar la muerte de Saray, su amada esposa. Condenado a una inmortalidad sedienta de sangre, Vlad hace un juramento más profundo que su maldición: la encontrará y la amará en cada una de sus vidas.
Siglos después, la rastrea hasta el Londres victoriano, donde la reconoce en Mina, solo para verla escapar entre sus dedos una vez más, dejándolo sumido en una soledad aún más profunda. Ahora, en el bullicioso siglo XXI, la luz de su alma ha vuelto a encarnar en una joven que ignora su pasado, el mundo sobrenatural al que está inexorablemente ligada, y al príncipe de la noche que la observa desde las sombras.
Esta es su tercera y última oportunidad. Vlad debe aprender a amar no como el conquistador de antaño, sino como el protector que siempre debió ser, desafiando a enemigos antiguos, a su propia y monstruosa naturaleza, y al destino mismo, para cumplir la promesa primordial: que el amor verdadero no muere, solo reencarna.
Daia Bridgerton era una joven doncella encantadora, era perfecta, su único defecto fue ser la otra D, vivió bajo la sombra de Daphne todas su vida, tanto que en su debut haría lo posible por destacar más que daphne, consiguiendolo todo por cuenta propia y no por ser hermana de la duquesa.