Play Hard [#1.2]

Play Hard [#1.2]

  • WpView
    LECTURAS 20,115
  • WpVote
    Votos 1,914
  • WpPart
    Partes 10
WpMetadataReadContenido adultoContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación mar, jun 9, 2026
(Epílogo extendido de Bad Behavior, libro 1 de la Serie Bad Things) *** «Si algo habían demostrado, era que jugar fuerte siempre había sido su especialidad. Y esta vez, era momento de demostrárselo al mundo: ya no en caminos separados, como años atrás... Sino, finalmente, juntos.»
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Cuando el Pulso nos Traiciona
  • La criada
  • Viviendo como un Canario Perezoso, Terminé Casándome con un Guardaespaldas Frío
  • Después de transmigrar, mis pensamientos son escuchado por toda la familia. 1
  • Mi error favorito
  • El acuerdo perfecto
  • La jugada correcta
  • Manos Frías | Enzo Fernández
  • La Falsedad Más Dulce ✔️✔️ / SIN EDITAR
  • The Prophecy

Nicolai Bennett es el tipo de chico que siempre lleva una sonrisa plasmada en el rostro. Y, tan encantador como es, roba sonrisas a diestra y siniestra. Portero del equipo de hockey y el amigo que todos quisieran, Nicolai también es experto en ocultar las sombras que lo persiguen. Hillary Snowen, por otro lado, aprendió a vivir con un diagnóstico que le robó más de un sueño, pero que le permitió encontrar en su perro de servicio, Atlas, un rayo de luz en medio de la tormenta. Siendo estudiante de moda y trabajando en sus tiempos libres, Hillary sabe que el control es lo único que la mantiene en pie. Nicolai, impulsivo y alegre como pretende, ve en Hillary una apatía que no soporta. Hillary, observadora y directa, ve en Nicolai una falsedad que tampoco tolera. Y cuando una mala decisión -o una muy buena jugada- los obliga a vivir bajo el mismo techo, lo único que tienen claro es que no se necesitan... pero quizá se equivocan. Porque bajo sus propias máscaras, comienzan a notarse. A verse de verdad. Y eso... eso podría hacerlos caer.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido