Adán Leiton Osio vive una vida gris, repetitiva y silenciosa. Un trabajo que no odia pero tampoco ama, vínculos rotos y una infancia que dejó más heridas que recuerdos. Nada en su existencia parece tener peso real... hasta que su cuerpo colapsa y la verdad lo alcanza.
Le quedan cinco meses de vida.
Mientras el mundo sigue avanzando como si nada, Adán huye de una realidad que no sabe cómo sostener. Y en lo más alto de su soledad, bajo un cielo cubierto de lluvia, sucede lo imposible: los cometas atraviesan la noche, el firmamento se abre... y una estrella lo observa.
No es un milagro.
No es un regalo.
Es una elección.
Lo que nadie sabe aún es que ese fenómeno no solo cambia a Adán. Los cometas alteran algo profundo en la Tierra. Humanos y animales comienzan a mutar, a manifestar habilidades, deformaciones y cambios que desafían toda lógica conocida. El mundo entra en una transformación silenciosa, caótica y desigual, donde algunos evolucionan... y otros se rompen.
La voz que se manifiesta ante Adán entiende su vacío. Le ofrece algo que nunca tuvo: la posibilidad de vivir más allá de su sentencia. Pero nada que altera un mundo es gratuito, y el precio no se mide en tiempo, sino en decisiones.
Entre la enfermedad y el poder, entre la humanidad y lo desconocido, Adán deberá decidir si acepta un cambio que puede darle sentido a su vida mientras el planeta se reescribe a sí mismo... o si prefiere despertar y morir como siempre vivió: sin haber brillado.
El cambio de la vida misma es una historia sobre mutación, pérdida y elección. Sobre qué ocurre cuando un mundo entero cambia... y las personas rotas son las primeras en ser llamadas a decidir qué viene después.
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